domingo, 2 de agosto de 2015

Catedral de la Inmaculada Concepción

La encontramos. Empiezo a dudar de ese doble catolicismo que me habían advertido que existía y que las verdaderas misas eran difíciles de encontrar y las que se exponían eran oficiada por sacerdotes afines al gobierno. 
El caso es que nos ha parecido muy propia y celosamente oficiada.
Nos está resultando difíciles encontrarlas pero más de uno nos debe estar encomendando para encontrar la Alegria de cada semana. 
 
Creo que son menos pero tenemos mucho que aprender de ellos.  
Me han sorprendido muchas cosas pero destaco dos:
1. A la hora de comulgar la mayor parte se arrodilla para recibir la comunión. Éstos realmente creen a rodilla juntillas lo que reciben. Ha sido un gustazo poderLE recibir yo también así. 
2. Otros muchos iban en la fila para comulgar con los brazos cruzados. Al llegar al sacerdote se inclinaban y recibían de él una bendición y se iban sin comulgar. No sólo muestran su deseo ardente de recibirlo sino que también que reconocen no estar en disposición de hacerlo, por el motivo que sea, pero supongo que muchos no estarán bautizados o quizá estén en otra situación y optan por ese digno y ejemplar comportamiento respetando lo que dice la Iglesia y sobre todo respetándoLo. 

La verdad que recibir a Cristo está suponiendo una fuerza para la siguiente semana. No sé si jugastéis alguna vez al "out run", aquel juego de los recreativos que ibas con un Ferrari descapotable y una rubia de copiloto y que se te iba acabando el tiempo pero cuando llegabas a un intervalo te daba tiempo extra para llegar al siguiente. Pues esto está siendo parecido pero sin descapotable y con Él de piloto. 
Mañana partimos a Chongquin. Ahí ya me esperan días de hacer negocio, espero. 

Enviado de Samsung Mobile