Llegamos a Chengdu. Significa ciudad del cielo porque aquí nadie tiene prisa y se toma las cosas con tranquilidad. Dejamos las cosas en el hotel y me voy con Álvaro y Alfonso a reconocer el barrio.
Nos sorprende la cantidad de tiendas de pianos y otros instrumentos que hay. Cada tienda está especializada en uno. Más tarde descubrimos que el conservatorio profesional está justo al lado.
Tras la vuelta de reconocimiento y haber descansado un poco nos vamos A unas calles típicas llenas de tiendas y puestos para picar. Jinli. Muy turístico. Parece que todo el mundo queda ahí.
Lailai hoy me ha hecho llegar un cargador portátil de móvil. Se agradece y mucho.
Mañana domingo además de ir a ver a los osos panda, tenemos una misión especial.







