Ya no podía seguir pasando el lunes al sol y mientras que el grupo al que me acoplé se fue a ver el templo del cielo, cosa que me parece un tanto o curiosa pues había que ofrecer comida al dios que allí se adora yo decidí armarme de valor y aventurarme en el Beijing extra turismo.
Vamos a ver. Haceros una idea. Las calles no principales no están puestas sino en chino puro y duro y me ves a mí con un mapa de igual condición comparando cárteres de las calles con la del mapa.
Después de sopesar el auto stop y de otear los aparcamientos de bicis por si alguna se nos ofrecía fácil, opté por la combinación de metro y pie.
Utilizaba también el mapa para dárselo a cualquier viandante, hacerle entender a donde iba y si mi dirección era la correcta.
Señores. Nos va a tocar aprender chino cuando éstos se pongan a mandar en el mundo, será en breve, porque ni tienen ni papa de inglés ni albergan la menor intención de aprenderlo.
Llegué a la federación. Me atendieron muy bien y conseguí establecer contacto para posterior comunicación y negocio con el departamento de marketing, el de juventud (están apostando muy fuerte por la formación de jóvenes) y como no, con el departamento de relaciones internacionales.
Estoy muy contento con lo sembrado hoy.
Os dejo ejemplo y foto de donde he estado para que podáis haceros una idea.
Esto sí que ha sido tocar el cielo hoy, de Beijing.
Primera misión: cumplida.


