Pagamos el pato y nos fuimos a rebajar la cena al estadio olímpico. Se ha convertido en una atracción a la que van a diario mikes de chinos orgullosos de lo que consiguieron sacar adelante. Mucho vendedor de tonterías que sólo compraría El Almendra Mayor.
Álvaro muy contento de ir donde corrió Usain Bolt.

